Quiero iniciar estas líneas, ahora que no puedo leerlas en persona, con el dolor en el corazón de no poder estrechar sus manos, con el buen sabor del deber cumplido y con la esperanza que un mejor año este a la puerta de vuestras casas, lleno de luz, salud y paz; sobre todo con el deseo de volver a la normalidad científica y societaria, en que atesoramos aprender de este gran amigo y colega no solo de su sabiduría, sino además de su forma de ser como humano. Y porque no disfrutar de esa buena comida y un par de tragos, en los que además recordamos nuestra humanidad y celebramos la amistad.

Así que emulando a Martin Luther King: Tuve un Sueño, un sueño de una Sociedad Interamericana sin fronteras, una Latinoamérica sin diferencias, solamente unidas por la sangre y la fidelidad que nace de ser latinoamericano. Luego de 18 meses de encierro, creo más en Latinoamérica y apuesto por la SIAC, quien es fuerte, armada de un gran poder científico y hermanada por una misma visión, mejorar la calidad de vida y el pronóstico cardiovascular de sus pacientes, porque Juntos Somos El Corazón de Las Américas.

Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que quedara como la mayor manifestación de la actividad científica de la Sociedad Interamericana de Cardiología del año 2,021. Hace 77 años un gran científico tuvo la idea magistral de crear la sociedad que hoy nos cobija y trabajando con libertad de expresión, sin importar color, raza y credo, reunidos por el amor a la SIAC sus 28 sociedades científicas, 17 consejos y muchas de las sociedades hermanas, aceptamos el reto de adaptarnos y continuar con nuestra misión, tratando de dar un poco de luz a sus más de 40,000 miembros que ya se encuentran iluminados por sus sociedades madres que hacen un trabajo espectacular.

Inicie mi carrera en la SIAC en el año 2,009 de la mano de grandes amigos y estos 11 años he ganado muchos más, a quienes agradezco su paciencia, tiempo y sobre todo enseñanzas, mi gran sueño era traer este maravilloso evento a mi patria Guatemala, y aunque no será posible por los tiempos que vivimos hacerlo de manera presencial, la tierra de la Eterna Primavera será el lugar de donde late y nace esta actividad, lugar en el que tienen su casa esperándoles con los brazos abiertos.

En este congreso hemos apostado todo y está representado por cada consejo de las especialidades cardiovasculares en diferentes mesas científicas y paneles de discusión, además compartimos experiencias con amigos de otras latitudes y que representan a sociedades como AHA, ACC, LASH, ESC, SEC, ESH, sin dejar por lado a nuestros amigos de la Industria Farmacéutica, ya que sin ellos esto no fuera posible.

Así pues este maravilloso Congreso SIAC 2021, es para ustedes y por ustedes, disfrútenlo, participen y compártanlo, ya pronto nos veremos de nuevo, tomaremos ese trago y compartiremos un buen asado, cantaremos, reiremos pero sobre todo creceremos como humanos y como cardiólogos.

Gracias a todo el Board ejecutivo que me acompaño, a los presidentes de los consejos y a cada amigo que me ilumino el camino, pero sobre todo gracias por su amistad y entrega.

Quiero agregar al final el agradecimiento a dos personas que me han acompañado pacientemente estos años, tolerando mis ausencias prolongadas, los desvelos, malos humores y reuniones por Zoom ajustadas. Carol y Daniella, sin ustedes esto no hubiera valido la pena, un viaje nunca se realiza solo, gracias desde lo más profundo de mi corazón.

Emulando a Don Amado Nervo: Yo te bendigo, Vida, porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos, ni pena inmerecida; Vida nada te debo, vida nada me debes, vida estamos en paz. Me siento un hombre completo.

Gracias Familia SIAC por estos 11 maravillosos años

Fernando Wyss Quintana